Artículo publicado por primera vez en la revista "The Press".
Este artículo trata el tema elemental de la preparación de la pantalla serigráfica (shablón, marco, cuadro) antes del empleo de la misma en la tirada de producción. Se presentarán algunas de las herramientas del oficio, algunas técnicas sencillas del emulsionado (aplicación de emulsión líquida) de la pantalla y las mallas recomendadas para determinados trabajos de estampado o impresión serigráfica.
Para comenzar, ¿tiene Ud. un medidor de tensión (tensómetro, newtómetro)? Es una herramienta imprescindible para todo taller de serigrafía. Por más que utilice marcos pretensados por un servicio de tensado, Ud. necesita cuidar la calidad de las pantallas que ingresan a su taller. Si Ud. mismo prepara y tensa los marcos debe usar un medidor de tensión para conocer la tensión exacta. Esta práctica le ahorrará horas incontables que de otra manera pasaría en la tarea "prueba y error" del retensionado de los marcos hasta dar en la tecla.
A veces por internet se encuentran los medidores de tensión en venta a buen precio. Los he visto desde US$ 250.00 (usado/reacondicionado) hasta US$ 500.00 (nuevo). El medidor debe contar con la capacidad de lectura hasta por lo menos los 40 N/cm.
¿Tiene un emulsionador bueno? Un dato escalofriante que he tenido ocasión de observar ha sido en una presentación por video. Se presentaba la aplicación de emulsión a la pantalla con un palito de madera que se usa para revolver tinta. Realmente no hay excusa de no equipar el taller moderno de serigrafía con las herramientas básicas adecuadas para la tarea. Para el estampado textil recomiendo una emulsionadora de borde filoso un poco menos ancho que el ancho de la pantalla. De esta manera se logra la mayor cobertura de la malla y se evita que la emulsionadora golpee los costados del borde interno del marco.
Desconfíe de la emulsionadora de borde redondo. Sirve para determinadas aplicaciones pero el estampado textil no es una de ellas a no ser que necesitara un depósito grueso de tinta por algún motivo en especial.
Cuando aplica la emulsión en la pantalla no lo considere tarea de harta dificultad. La aplicación de emulsión en las pantallas es una de las tareas más sencillas del proceso serigráfico. El proceso no requiere que se le haga dentro de un cuarto oscuro, sino a la luz difusa, fuera de la luz directa, lejos de la luz que entra por ventanas o por debajo de las puertas.
El mejor material que he visto para recubrir las ventanas u otras fuentes de ingreso de luz ajena es "rubilith". Permite el paso de luz y filtra la banda UV para que no "enublezca" o pre-revela las pantallas emulsionadas.
Hay que recordar que una pantalla con la capa de emulsión seca es más sensible a la luz y debe ser manejada con más todavía húmeda.
Consejo sobre la aplicación de emulsión.
A la hora de aplicar la capa de emulsión, llene la emulsionadora a medias con emulsión. Coloque el borde en la parte inferior de la pantalla del lado que entra en contacto con el substrato. Déle una camada (movimiento hacia arriba). Déle vuelta a la pantalla y aplique otra camada al interior (lado donde pasa el rasero) de la pantalla. Procure aplicar una camada fina de emulsión en las dos caras de la pantalla. Con una sola pasada de cada costado basta. Las emulsiones modernas de doble-curado llevan más que suficiente contenido de sólidos para que no le sea necesario recubrir más de una vez en cada cara.
Después de haber secado puede proceder a grabar la pantalla. Si le salió mal la aplicación no se aflija. Puede pasar "en seco" la emulsionadora (pásele solo el borde de la emulsionadora de nuevo, sin que toque la pantalla el líquido de la emulsión).
Medición de la malla.
¿Y qué diré sobre una de las herramientas más necesarias de nuestro oficio - o sea la malla serigráfica? En primer lugar ya no se usa seda verdadera (silk screen - pantalla de seda). Para el estampado textil se acostumbra el uso de una malla poliéster multifilamento (hilo compuesto) y poliéster monofilamento (hilo simple).
Poliéster monofilamento es la mejor opción por poseer mayor estabilidad dimensional y por aguantar mayores niveles de tensión que el multifilamento. De Japón vienen mallas nuevas con hilos de menor diámetro aunque todavía resistentes a los altos niveles de tensión. Este progreso promueve el uso de mallas más finas (más número de hilos x cm) en nuestra industria. Conozco serigrafistas que estampan textiles manualmente con mallas de 455 hilos/pulgada (180 hilos/cm) todavía con buena cobertura de tinta en la prenda.
Al hablar de la malla serigráfica con números tales como 110 (43), 230 (90) o 355 (140), estamos haciendo referencia al número de hilos por pulgada (hilos por centímetro).
Por otro lado, mientras un serigrafista pueda conseguir el depósito aceptable y uniforme de tinta con la malla 230 (90), otro serigrafista con el mismo número de hilos parece dejar una mera sombra no más. A pesar de tener el mismo número de hilos esas dos mallas, no son iguales todas las mallas 230 (90).
¿Qué quiere decir esto? Cada malla se fabrica con hilos de determindo espesor. El espesor del hilo de las mallas de algunos fabricantes en otra época se identificaba por las siglas S, M, T y HD (desde un carácter fino hasta una densidad muy concentrada de hilos). El sistema descriptivo actual más utilizado es también más universal. Ahora se mide la malla serigráfica por el número de hilos por pulgada (por cm) y por el espesor del hilo en micrones. De esta manera se uniformiza el sistema descriptivo. Algunas medidas típicas son 110/37 (43/37), 230/45 (90/45), 305/33 (120/33) y 355/35 (140/35). El primer número indica la cantidad de hilos por pulgada (o hilos por cm) y el segundo número representa el diámetro del hilo medido en micrones.
A la hora de elegir una malla correcta, es importante considerar el espesor del hilo. Las mallas con hilos más gruesos dejan un espacio abierto más pequeño donde pasa la tinta aunque son más resistentes estas mallas a los altos niveles de tensión también. Con el empleo de una malla capaz de altos niveles de tensión, se optimiza el depósito de tinta si de verdad se llega a tensionar la malla al alto nivel recomendado por el fabricante porque el hilo grueso se estira y se reduce un poquito el diámetro para que el espacio abierto esté al máximo tamaño. Generalmente el nivel óptimo de tensión de las típicas mallas serigráficas para el estampado textil no pasa los 30 Newtons.
La selección de la malla adecuada para un trabajo determinado es bastante sencilla.
Use la siguiente guía:
Para un depósito gruesa de tinta use una malla abierta (menos hilos por pulgada o cm) entre 60 - 86 hilos/pulgada (24 - 34 hilos/cm).
Para lograr un tacto más suave en la prenda y menor cobertura, use una malla más fina (más hilos por pulgada o cm) 260 - 305 hilos/pulgada (103 - 120 hilos/cm).
Para el estampado de colores "process" (policromías o selección de color) recomiendo el uso de mallas 305 (120) para los colores C, M, Y, K y colores planos adicionales si los hubiera.
Para lograr un efecto "caricatura o dibujito animado" en camisetas blancas, una malla 230 (90) anda muy bien.
Para una base blanca gruesa de tono contínuo use malla entre 85 a 156 (33 a 61) de acuerdo con el detalle deseado.
Para una base blanca de semi-tonos (medios-tonos) o de mucho detalle fino use una malla de 180 a 200 (71 a 78). Use 230/305 (90/120) para los colores que van encima de la base blanca de semi-tonos.
La decisión del uso de la malla adecuada para un trabajo específico se perfecciona con la adquisición de experiencia práctica y el ensayo de prueba y error. El aprendizaje del uso de la terminología correcta y el empleo de las herramientas de nuestro oficio son los primeros pasos hacia la meta de preparar correctamente la pantalla serigráfica efectiva.
fuente: 2008 U.S. Screen Printing Institute











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